El Corte Inglés no es para capgrossos

  • 2004. El antiguo Cine Iluro es el lugar elegido. Sin embargo, el operador comercial acaba desestimando el emplazamiento.
  • El año 2007 el Ayuntamiento, gobernado por el tripartito PSC-ICV-ERC y con Joan Antoni Baron como alcalde y Arcadi Vilert como concejal de Urbanismo, anuncia que la construcción del centro comercial en la esquina de la ronda Alfons XII y la calle Miquel Biada, y implicaría la desclasificación y derribo de la fábrica de Can Fàbregas y de Caralt, hasta entonces protegida al máximo nivel como elemento patrimonial de la ciudad.
  • Rápidamente un grupo de vecinos se organizan para detener su demolición, constituyéndose como la Plataforma Salvemos Can Fàbregas. La entidad promueva una manifestaciones con unas 600 personas protestando contra el derribo. El acto deja una estampa que será muy recordada: la presencia del candidato de CiU, Joan Mora, que cuatro años después será el edil de la ciudad y defenderá, entonces, la llegada del Centro Comercial.
  • 2009 El desmontaje de la fábrica comienza a hacerse efectivo a finales del año 2009. Las piezas desmontadas finalmente se almacenan en un solar del vecindario de Valldeix,  El mismo año el ayuntamiento logra formalizar la venta del solar a El Corte Inglés por un total de 24 millones de euros. El consistorio se compromete a sacar la fábrica de allí y dejarle espacio para 26.000m2 de techo comercial edificable, en cuya construcción el operador comercial tiene previsto invertir más de 40 millones de euros.
  • A principios del 2010, el fiscal presenta una querella contra el ejecutivo municipal por presuntos delitos urbanísticos en el caso Can Fàbregas. Y pocos días después el juez imputa al alcalde Joan Antoni Baron y al concejal de Urbanismo Ramon Bassas y paraliza el traslado. En febrero de 2011, el juez decide finalmente archivar la causa sobre el traslado de Can Fàbregas y levanta las medidas cautelares que impedían la llegada de El Corte Inglés a la ciudad. 
  • 2012: se oficializa la compra. El alcalde Mora y el director general del Corte Inglés rubrican el contrato de compraventa. En junio, CiU gana las elecciones por primera vez en Mataró y Joan Mora, que cuatro años antes se había manifestado detrás de la pancarta de la plataforma Salvem Can Fàbregas, se convierte en el alcalde de la ciudad y el interlocutor con El Corte Inglés para que este, de una vez por todas, comience las obras del edificio. En diciembre, el operador consigue licencia comercial por parte de la Generalitat y en enero de 2012 se produce una de las fotos más esperadas: la formalización de la compraventa del solar por parte de El Corte Inglés, rubricada por Mora y por el director general de la empresa, José Miguel Abad. Entonces se anuncia que, si no hay contratiempos, el centro comercial podría abrir sus puertas en otoño de 2014, dando lugar a la creación de un millar de puestos de trabajo. 
  • En noviembre de 2012, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña -el mismo que ha terminado enterrando el proyecto en julio de 2017- declara que el Plan de Mejora Urbana de la Isla de Can Fàbregas es "nulo de pleno derecho" y considera que el traslado de la fábrica contradice el Plan especial del patrimonio arquitectónico de Mataró. Lo dicta en una sentencia en respuesta a la demanda presentada por la Plataforma Salvem Can Fàbregas, que en todo este tiempo no ha arrojado la toalla. El revés judicial al proyecto es absoluto.
  • El gobierno se ve obligado a revisar todo el proyecto para intentar cumplir con lo que le reclama la sentencia del TSJC, y a la vez a llegar a un acuerdo con la CUP y la Plataforma Salvem Can Fàbregas para que dejen de recurrir a los juzgados el planeamiento urbanístico. La solución, aprobada por unanimidad en el Pleno de marzo de 2013, pasa por la reconstrucción de Can Fàbregas a pocos metros de su ubicación original, en la esquina de la calle Biada con Tetuan, para convertirla en la sede de la futura Casa de la Cultura Popular.
  • Desde el año 2013 El Corte Inglés ha argumentado que había inseguridad jurídica para evitar empezar las obras. 
  • 2015: Es evidente, sin embargo, que aún quedaban algunos obstáculos. Entre ellos, el que ha terminado de matar del todo el proyecto. Se trata del recurso que en el año 2015 presentó la Asamblea Campesina contra el último plan urbanístico. ¿Qué hace un colectivo de agricultores litigando en contra de una modificación urbanística en pleno casco urbano? Ejercer una medida de presión para que el ayuntamiento ceda en sus pretensiones en dos cuestiones concretas que no tienen nada que ver con ellos. Por un lado, el traslado del trazado del Tren Orbital (un proyecto de la época de las vacas gordas que seguramente nunca será realidad) a su paso por las Cinc Sènies, ya que consideran que afecta demasiado a la actividad agrícola. Por otro lado, la inclusión de más inmuebles en el Catálogo de Masías impulsado por el gobierno municipal, con el objetivo de permitir a estas casas nuevas actividades económicas más allá de la agricultura.
  • Cuando Bote accede a la alcaldía se propone como prioridad desbloquear la llegada del Corte Inglés, pero no lo ha conseguido. En junio de 2015, el candidato socialista, David Bote, gana inesperadamente las elecciones y se convierte en el edil de la ciudad con el apoyo de Convergència. Tal y como había anunciado en campaña, la primera acción que realiza una vez recibe la vara de alcalde es establecer contactos con el director general de El Corte Inglés, por un lado, y con la Asamblea Pagesa por el otro, para intentar desbloquear la situación. Pero esta nunca se llegará a desbloquear.
  • 2017: la brutal sentencia del TSJC. Durante los dos  primeros hasta de mandato de Bote no se produce ningún avance significativo. El Ayuntamiento reclama a la Generalitat el cambio del trazado del Tren Orbital e incluye más masías en el catálogo, pero la Asamblea Campesina sigue sin retirar el recurso. En una entrevista con Capgròs, a mediados del mes de junio de este 2017, el alcalde asegura que aún no ha perdido la confianza en la llegada del Corte Inglés, pero que todo depende de lo que dicte el TSJC en base al recurso de los campesinos. Y cuando la sentencia llega, pocas semanas más tarde, el jarro de agua fría es absoluto, por lo que dicta y por cómo lo hace. "Arrancar de raíz un conjunto catalogado con el máximo nivel de protección de su ubicación para llevarlo, empaquetado y a trozos, a un paraje agrícola a la espera de ser reubicado a escasos metros de su lugar de emplazamiento original se revela una excentricidad inverosímil", escribe el juez, en una de las muchas frases para enmarcar.
  • La decisión judicial comporta la anulación del PMU de 2013 e implica cerrar el círculo de la forma más ignominiosa posible, ya que se vuelve al punto de partida de 2007. Al estado de la cuestión de hace 10 años, cuando la fábrica aún estaba allí, en su emplazamiento original, sin desmontar. En el mismo solar hoy propiedad del Corte Inglés, que lo adquirió con la condición de que de la nave no quedara ni rastro. El Ayuntamiento presenta recurso de casación al Supremo para intentar mantener el planeamiento vigente, que en el año 2018 anuncia que no lo admite a trámite, lo que supone el entierro definitivo del proyecto.
  • 2019: primer pago al Corte Inglés
  • El Corte Inglés comienza a pedir compensaciones ante el hecho de que no podrá construir el centro comercial tal y como lo imaginaba. Así, en el año 2019 el Ayuntamiento de Mataró acepta la renuncia a la licencia de obras que concedió a El Corte Inglés el 4 de febrero del año 2012 para construir el equipamiento. Esto supone que el consistorio tenga que devolver a la empresa la cantidad de 1.583.366,51 € que el operador comercial había abonado en marzo de 2012 en concepto de Impuesto de Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO). Una cifra muy elevada, pero una minucia al lado de lo que acabará reclamando en el año 2024.
  • 2020: Mataró rehace el planeamiento del sector
  • Mataró redibuja las dos islas sobre el solar de Can Fàbregas, rehaciendo el planeamiento del sector para combinar un equipamiento, viviendas y usos terciarios. El proyecto, presentado en noviembre de 2020, prevé una nave industrial protegida (Can Fàbregas reconstruida) para albergar equipamientos, otra nave para viviendas, una plaza abierta y locales comerciales y para usos terciarios conforman la propuesta sobre plano del nuevo planteamiento urbanístico aprobado para las dos islas de casas sobre el solar que iba a albergar El Corte Inglés de Mataró. El proyecto depende, en todo caso, de que El Corte Inglés venda el solar a algún otro operador, algo que finalmente no sucede.
  • 2024. El Corte Inglés quiere que le vuelvan el dinero
  • En los siguientes tres años, se sabe muy poco nuevo sobre todo esto. Puertas adentro, el Ayuntamiento y El Corte Inglés mantienen conversaciones abiertas para intentar desbloquear el futuro del solar. La empresa quiere deshacerse de él recuperando la mayor cantidad posible de la inversión realizada en su compra, y el consistorio necesita reactivar este solar estratégico con un nuevo operador que quiera instalarse allí. Pero las cosas no fructifican, y la llegada del 2024 trae muy malas noticias.
  • El Corte Inglés demanda a PUMSA porque le devuelva los 24 millones de euros invertidos en la compra del solar en 2012
  • Finalmente, El Corte Inglés decide ejecutar la amenaza que pendía sobre el Ayuntamiento desde la sentencia del TSJC y demanda judicialmente a PUMSA los más de 24 millones de euros invertidos en la compra del solar en 2012. El consistorio asegura que la decisión de la empresa responde a un cambio de rumbo en su modelo de negocio. La entidad municipal defiende que el cambio en el planeamiento urbanístico del solar de Can Fàbregas en realidad no es ningún impedimento para que se construya el centro comercial, ya que la reconstrucción de la antigua fábrica no ocuparía ni un 5% de la superficie del terreno.
  • Sin embargo, es evidente que El Corte Inglés no lo ve de esa manera. Fuentes de la empresa consultadas por ACN señalan que existe una sentencia firme que obliga a reconstruir la fábrica, algo que "imposibilita" la ejecución del proyecto. Esto, según el operador comercial, conlleva que el acuerdo de compra de 2012 sea "nulo". De nuevo, en definitiva, será en los juzgados donde se dirima el enésimo capítulo del gran fracaso que ha sido el intento de llevar El Corte Inglés a Mataró.


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